A estas alturas podrá parecer algo tonto, más aún si considero que ya van más de veinte escritos en este espacio. No importa, igualmente me planteo la interrogante. ¿Por qué escribo?, ¿por qué hago esto ahora, cuando son las 23:45, cuando podría darme por derrotado y dejarme llevar por Morfeo? Quizás tengo mucho que entregar, no sé que otra cosa podría ser. Continúa, ¿por qué escribo, pudiendo transmitir oral o físicamente ese algo que quiero entregar? Podría deberse también a que busco algo que me complemente, una pasión oculta que quiero desarrollar. Sin embargo, ¿por qué lo hago ahora, y nunca lo hice en épocas anteriores? Una tras otra, preguntas con respuestas que no dan nada por seguro. De hecho ya se me vino otra a la cabeza: ¿por qué escribo, siendo que me duele el brazo derecho?
Aunque les canse, aunque me canse, aunque el no derrumbe de un edificio en Rusia dependa de que no siga expresándome, no puedo parar. Es simplemente lo que nunca hice y que me ha entregado hoy un arma liberadora, a través de esta ventana soy capáz de traspasar una barrera.
Algunos dirán que aquí hay cosas sin sentido, que desearían ver algo más "poético", con fuerte intervención de algún recurso literario, pero no me importa; soy feliz con esto.
Por ello, doy gracias a los maestros, los que han generado una que otra chispa en mi interior, los que han ido afilando mi espada.
1 comentarios:
Muyyyy bien, no dejes de hacerlo! Aparte, los 2 sabemos que lo haces bien. Te felicito por tu entusiasmo!
Publicar un comentario en la entrada